YOGUR EN LA ALIMENTACIÓN INFANTIL: ¿CUÁNDO, CÓMO Y CUÁL ELEGIR?
El yogur es uno de esos alimentos que genera muchas dudas en la alimentación de los más pequeños. ¿Se puede dar antes del año? ¿Cuál es realmente la mejor opción? Lo cierto es que no todos los yogures son adecuados, y saber elegir puede marcar una gran diferencia.
El yogur es un alimento nutricionalmente valioso: aporta proteínas y grasas necesarias para el crecimiento y el desarrollo, además de calcio y fósforo, fundamentales para la salud ósea. También contiene microorganismos vivos que favorecen la digestión y contribuyen al equilibrio de la microbiota intestinal.
¿A PARTIR DE QUÉ EDAD SE PUEDE OFRECER?
Las recomendaciones pueden variar ligeramente según la guía que se consulte, el criterio de cada profesional y la situación de cada niño(a).
Por un lado, la Asociación Española de Pediatría (AEP) suele sugerir introducir el yogur alrededor de los 9-10 meses, priorizando que durante los primeros meses de alimentación complementaria el bebé explore alimentos ricos en hierro y zinc, mientras la leche materna o fórmula continúa siendo el principal alimento lácteo. Sin embargo, la Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (LASPGHAN), indica que el yogur puede introducirse a partir de los 6 meses, sin inconvenientes en niños sanos.
Entonces, ¿incluir yogur o no? La decisión es, en parte, personal. Puede introducirse desde los 6 meses siempre que se elija una opción adecuada. Sin embargo, no es un alimento prioritario ni necesario en esta etapa inicial. Por eso, algunos optan por introducirlo a partir de los 9–10 meses, junto con otros alimentos lácteos como el queso, favoreciendo así una mayor diversidad en la alimentación.
¿QUÉ TIPO DE YOGUR ES EL MÁS RECOMENDADO?
Un buen yogur debería tener una lista de ingredientes simples: leche entera + fermentos lácteos. Nada más. La versión entera es la más adecuada, ya que aporta grasas necesarias para el desarrollo neurológico y permite un mejor aprovechamiento de las vitaminas liposolubles como la Vitamina D.
Además, es importante tener en cuenta y respetar algunos puntos clave:
Elegir yogur natural entero (no descremado/desnatado)
Sin azúcar añadida
Sin edulcorantes (incluida la stevia)
Sin saborizantes ni colorantes
Sin cereales azucarados ni agregados innecesarios
Evitar yogures tipo griego o con proteínas añadidas
Se recomienda iniciar con pequeñas cantidades, entre 50-60 ml, lo que equivale a 3-4 cucharadas soperas, ofrecerlo junto con otros alimentos, no solo ni como reemplazo. Observar siempre la tolerancia individual.
El yogur no reemplaza la leche materna o la fórmula. Es un complemento, no la base de la alimentación. También es importante que no se desplacen otros alimentos ricos en hierro, especialmente en los primeros meses de alimentación complementaria.
¿YOGUR CASERO O COMPRADO?
Ambas opciones pueden ser adecuadas, con algunas diferencias importantes:
Un yogur casero te permite tener mayor control de ingredientes, evitar aditivos y disponer de una opción más natural, pero requiere una buena higiene en la preparación y una correcta conservación en frío. Además, la vida útil suele ser más corta, de 3-5 días aproximadamente.
Un yogur comprado es más práctico y seguro desde el punto de vista microbiológico. La clave está en saber elegir el más adecuado para tu pequeño al fijarse en la lista de ingredientes.
La elección de uno u otro dependerá del contexto de cada familia, por ejemplo, para familias con bebés pequeños (< 1 año), el yogur comprado puede ser una opción más segura si hay dudas con la preparación casera.
El yogur puede ser un excelente aliado en la alimentación infantil si se elige correctamente. En este caso, menos es más: cuanto más simple y natural, mejor.
Soy Ana Orzuza, nutricionista y asesora de lactancia materna, si sentis que necesitas una sesion personalizada para que te acompañe en este proceso puedes Agendar tu sesión aquí
Referencias:
1. Carosella M, Schuldberg J, Vinderola G. A perspective on the inclusion of yogurt in the diet of the pediatric population. DIAETA. 2025.
2. Vázquez R, Ladino L, Bagés MC, Hernández V, Ochoa E, Alomía M, et al. Consenso de alimentación complementaria de la Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica: COCO 2023.
3. Gómez Fernández M. Recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría sobre la alimentación complementaria. 2018.