Durante la lactancia, una de las preguntas más frecuentes es si es seguro intentar bajar de peso, ya que existe la creencia de que “hacer dieta” durante este periodo puede disminuir la producción de leche y/o modificar su composición, afectando así el crecimiento y desarrollo del bebé.
Sin embargo, la evidencia actual muestra que sí es posible trabajar el descenso de peso durante la lactancia, siempre que el proceso sea gradual, planificado y acompañado por un profesional de la nutrición, ya que el cuerpo de la madre está atravesando uno de los procesos metabólicos más demandantes: la producción de leche.
EL GASTO ENERGÉTICO DURANTE LA LACTANCIA
La producción de leche materna requiere una cantidad importante de energía. En promedio, producir alrededor de 750 ML de leche al día puede requerir aproximadamente entre 500 a 600 Kcal diarias adicionales.
Esta energía proviene principalmente de:
La alimentación materna diaria
Las reservas grasas corporales acumuladas durante el embarazo
Esto explica porqué muchas mujeres experimentan una pérdida de peso progresiva durante la lactancia, incluso sin realizar dietas restrictivas. Sin embargo, no todas las madres responden igual, ya que intervienen factores como la genética, la edad, la alimentación actual, el nivel de actividad física y el estado nutricional previo al embarazo.
Además, la producción de leche funciona bajo el principio de oferta y demanda: cuanto más amamanta el bebé, mayor será la producción de leche y, por lo tanto, mayor será el gasto energético materno.
ENTONCES, ¿SE PUEDE INDICAR UN PLAN DE DESCENSO DE PESO DURANTE LA LACTANCIA?
La evidencia actual sugiere que un descenso gradual de peso en mujeres sanas y bien nutridas generalmente no afecta el volumen ni la composición de la leche materna, siempre que se cumpla con ciertas condiciones.
El descenso de peso debe ser gradual. Se deben evitar dietas muy restrictivas o dietas de moda, especialmente durante los primeros 2 meses postparto. Durante este periodo se busca la recuperación física materna, la adaptación hormonal y metabólica, y la instauración adecuada de la producción de leche. Una restricción calórica temprana podría interferir con estos procesos fisiológicos.
No se recomiendan dietas < 1.800 Kcal/día. En promedio, los requerimientos energéticos durante la lactancia oscilan entre 2.300 y 2.500 Kcal/día, pudiendo llegar incluso a 3.000 Kcal/día en casos de lactancia múltiple. Dietas muy restrictivas pueden provocar fatiga materna, déficit de nutrientes, pérdida rápida de reservas y posibles cambios en la composición de la leche materna.
Acompañar los cambios de alimentación con ejercicio físico regular. Se ha visto que el ejercicio moderado durante la lactancia es seguro en mujeres sanas y puede contribuir a: mantener o mejorar la masa muscular, favorecer la salud cardiovascular y apoyar el descenso de peso progresivo. Todo esto sin afectar la producción ni la calidad de la leche materna.
Se ha observado que descensos aproximados de hasta 1 Kg por semana no reduce el volumen ni cambia la composición de la leche materna cuando la madre está bien nutrida. Además, los bebés ganan peso normalmente, y siguen creciendo de acuerdo con estándares internacionales.
RECOMENDACIONES GENERALES PARA MADRES
Durante el descenso de peso en lactancia se recomienda:
Mantener una alimentación variada y equilibrada
Incluir todos los grupos de alimentos: a mayor variedad, mayor aporte de nutrientes
Asegurar un adecuado aporte de proteínas
Realizar ejercicio físico regular (con autorización médica si es necesario)
Mantener una buena hidratación
Priorizar un buen descanso juega un rol clave en la regulación hormonal y en la producción de leche materna
Cada madre tiene necesidades distintas. Por eso, los objetivos de descenso de peso deben adaptarse al contexto de cada mujer. El acompañamiento profesional permite asegurar un descenso de peso gradual sin comprometer la salud materna ni la del bebé.
Durante la lactancia, el objetivo no debe ser bajar de peso rápidamente, sino sostener la salud materna y garantizar una nutrición adecuada para el bebé.
Cada etapa de la maternidad es única, y cada mujer tiene necesidades distintas. Si estás atravesando la lactancia y quieres cuidar tu alimentación, recuperar tu energía o planificar un descenso de peso de forma segura, no tienes que hacerlo sola.
Ana Orzuza, nutricionista y asesora de lactancia, acompaña a mujeres en el embarazo y la lactancia desde una mirada profesional, respetuosa y personalizada.
Si sientes que necesitas orientación adaptada a tu situación, puedes solicitar una cita a través de Mamíntima y recibir un acompañamiento consciente que priorice tu salud y la de tu bebé.
Referencias:
1. Lawrence RA, Lawrence RM. Breastfeeding. A guide for the medical profession. Eighth Edition. Philadelphia: Elsevier; 2016.
2. Dewey KG. Effects of maternal caloric restriction and exercise during lactation. J Nutr. 1998;128(2):386-389.
3. Dewey KG, Heinig MJ, Nommsen LA. Maternal weight-loss patterns during prolonged lactation. Am J Clin Nutr. 1993 Aug;58(2):162-6.
4. Amorim Adegboye AR, Linne YM. Diet or exercise, or both, for weight reduction in women after childbirth. Cochrane Database Syst Rev. 2013.