Durante la lactancia, muchas madres experimentan un aumento de los antojos, especialmente por alimentos dulces. Y no, no es un simple capricho. Tu cuerpo está atravesando una etapa de alta demanda energética y está tratando de comunicarse contigo. Pero, ¿por qué sucede esto?
No hay una sola causa. En realidad, es una combinación de factores físicos y emocionales:
Privación de sueño y cambios en la rutina. Con la llegada del bebé, la rutina cambia completamente. Dormir varias horas seguidas se vuelve difícil, y muchas veces el descanso no es suficiente. Dormir poco altera las hormonas que regulan el hambre, aumentando el deseo por alimentos dulces.
Bajos niveles de energía. La lactancia aumenta el gasto energético. Si no estás comiendo lo suficiente -o no de forma equilibrada-, tu cuerpo buscará compensarlo. Y lo más rápido que encuentra… es el azúcar.
Cambios emocionales y estrés. El cansancio, la sobrecarga y el estrés también juegan un papel importante. Cuando estamos estresadas, el cuerpo libera cortisol, una hormona que puede aumentar el deseo por alimentos reconfortantes, especialmente dulces.
Cambios hormonales propios de la lactancia. La prolactina, hormona encargada de la producción de leche materna, asegura una producción suficiente al poner a disposición la energía necesaria a través del aumento del apetito.
Desorganización en las comidas. Saltarse comidas o comer de forma irregular favorece picos de hambre intensa. Y cuando llegamos con mucha hambre, es mucho más probable elegir opciones rápidas en lugar de opciones nutritivas y completas.
Entonces, más que “antojos”, muchas veces estamos hablando de una respuesta fisiológica y emocional completamente comprensible.
EL CICLO VICIOSO DE LA ENERGÍA RÁPIDA
Muchas veces, los antojos son parte de un patrón que se repite:
Tu cuerpo necesita energía → elegís algo dulce (ej. un alfajor) → sentís ese subidón de energía rápida → luego de un tiempo esa energía cae → aparecen nuevamente los antojos
Con esto en mente, es importante entender que tu cuerpo no está buscando solo energía de momento, sino energía que se mantenga en el tiempo y que además te dé saciedad.
Cuando consumimos únicamente alimentos dulces, obtenemos un impulso rápido de energía, pero al no estar acompañado de otros nutrientes (proteína, grasa y/o fibra), esa energía cae en poco tiempo. Esto hace que reaparezca el hambre, el cansancio y, nuevamente, los antojos.
¿QUÉ PUEDO HACER FRENTE A ESTOS ANTOJOS?
No se trata de prohibir ni de eliminar lo dulce, sino de entender y acompañar mejor a tu cuerpo con estrategias más equilibradas:
Asegurar comidas completas y regulares. Incluir proteínas (huevo, carnes, yogur), grasas saludables (semillas, frutos secos, palta) y fibra (frutas, verduras, cereales integrales) en tus comidas principales ayuda a mantener la saciedad y la energía por más tiempo y evita los picos de hambre.
No le tengas miedo a las colaciones. Tener snacks planificados puede marcar la diferencia. Algunas ideas:
Yogur natural con trozos de fruta y semillas de chía
Un puño de frutos secos + un cuadradito de chocolate al 70%
Tostadas con mantequilla de maní natural y rodajas de banana
Hidratación constante. A veces la sed se confunde con el hambre. Tener una botellita de agua cerca mientras amamantas puede ayudarte más de lo que parece.
Dormir lo que puedas. Sabemos que no siempre es fácil. Pero descansar, aunque sean pequeñas siestas, puede ayudar a regular el apetito y la energía.
Permitirte lo dulce, sin culpa. Restringir puede aumentar la ansiedad. La clave está en el equilibrio, por lo que darse unos gustitos forma parte del plan.
Si estás teniendo antojos frecuentes, significa que tu cuerpo está necesitando ser mejor acompañado. Escucharlo, organizar mejor tus comidas y darte permiso para cuidarte puede hacer una gran diferencia.
Soy Ana Orzuza, nutricionista y asesora de lactancia materna, si sentis que necesitas una sesión personalizada para que te acompañe en este proceso puedes Agendar tu sesión aquí
Referencias:
1. Lawrence RA, Lawrence RM. Breastfeeding. A guide for the medical profession. Eighth Edition. Philadelphia: Elsevier; 2016.
2. Gretchen Ferrao W. The complicated link between breastfeeding and postpartum weight loss. The Swaddle. 2019.
3. La Leche League International. Weight loss for mothers while breastfeeding. 2024.