Aunque parezca un detalle simple, la introducción del agua es un proceso que merece ser acompañado con información, calma y confianza.
Antes de empezar, es importante recordar que antes de los 6 meses, el bebé no necesita agua, a menos que sea indicada por un pediatra. Tanto la leche materna como la fórmula infantil aportan toda la hidratación que el organismo necesita, incluso en días de mucho calor. Ofrecer agua antes de tiempo no solo es innecesario, sino que puede interferir con la ingesta de leche, que en esta etapa es su principal fuente de nutrientes.
EL INICIO: CUANDO EL AGUA ENTRA EN ESCENA
Con el inicio de la alimentación complementaria, el cuerpo del bebé empieza a adaptarse a nuevos alimentos, nuevas texturas… y también a nuevas formas de hidratarse. Es este momento cuando el agua comienza a tener un lugar.
Según el consenso de la Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (Guías COCO) y la American Academy of Pediatrics (AAP), el agua puede ofrecerse desde el inicio de la alimentación complementaria, a partir de los 6 meses de edad.
CANTIDADES: MENOS ES MÁS AL COMIENZO
Al inicio, muy poca. Unos pocos sorbos son suficientes para acompañar las comidas. La mayor parte de los líquidos sigue proviniendo de la leche.
Con el tiempo, y de forma natural, el consumo de agua irá aumentando según: el clima, el nivel de actividad y el tipo de alimentación.
No existe una cantidad exacta que todos los bebés deban cumplir. La clave está en ofrecer y respetar. Aún así, las Guías COCO establecen rangos orientativos según edad:
De 6-8 meses 60-150 ml/día
De 9-11 meses 240-300 ml/día
12-23 meses 450-600 ml/día
¿CÓMO OFRECER?: MÁS QUE HIDRATAR, ENSEÑAR
Cuando hablamos de agua, no solo importa el cuándo y el cuánto, sino también el cómo. Y acá aparece una pregunta muy común: ¿ofrezco en vaso con/sin popote/pajita, mamadera, vaso entrenador con boquilla o sippy cups o vaso 360?
Lo ideal es ofrecer:
En pequeños sorbos
Durante o después de las comidas
En vaso con/sin popote/pajita
El uso de mamadera no es lo más recomendado para el agua, ya que debería reservarse para la leche (materna o fórmula) y su uso no debería extenderse más allá de los 12 a 18 meses.
¿Por qué priorizar el vaso? Porque permite que el bebé aprenda a sorber y regular el líquido, desarrolle sus habilidades orales y gane autonomía desde etapas tempranas. Y si… al principio puede derramarse (y bastante), pero también eso es parte del aprendizaje.
LO QUE CONVIENE EVITAR
En este proceso, hay algunos puntos que conviene tener en cuenta y evitar:
Ofrecer agua antes de los 6 meses
Usar el agua como reemplazo de una toma de leche materna o fórmula infantil
Insistir cuando el bebé no quiere
Ofrecer bebidas azucaradas, jugos, infusiones o caldos como fuente de hidratación
La introducción del agua no es sólo una cuestión de cubrir necesidades fisiológicas. También es una oportunidad para formar hábitos saludables, acompañar el desarrollo y fomentar la autonomía.
Soy Ana Orzuza, nutricionista y asesora de lactancia materna, si sentís que necesitas una sesión personalizada para que te acompañe en este proceso puedes Agendar tu sesión aquí
Referencias:
1. Vázquez R, Ladino L, Bagés MC, Hernández V, Ochoa E, Alomía M, et al. Consenso de alimentación complementaria de la Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica: COCO 2023.
2. Greer F, Abrams S. Complementary Feeding. Pediatric Nutrition. American Academy of Pediatrics (AAP). 2025.