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¿Cuándo salir hacia el hospital? Guía para identificar el inicio del parto

Aprendé a distinguir las señales de tu cuerpo, entendé la regla de las contracciones y transitá las primeras horas con calma en la seguridad de tu hogar.

¿Cuándo salir hacia el hospital? Guía para identificar el inicio del parto

Una de las preguntas más frecuentes que nos hacemos cuando se acerca el final del embarazo es ¿cómo sé cuándo es el momento de ir al hospital?. Detrás de esta duda suele haber miedo a ir demasiado pronto o a llegar tarde.

Es lógico y esperable sentirse así, no importa cuánto hayas leído o cuanto sepas acerca del proceso, en el momento se te puede olvidar todo y sentirte perdida. Pero la información está ahí y tu cuerpo sabe cómo hacerlo, a veces lo que necesitamos es confiar en él, en nosotras y en nuestro bebé.

El cuerpo empieza a avisar que el momento del nacimiento se acerca antes de que comience el trabajo de parto. Esa etapa se llama preparto o pródromos, y puede comenzar días o semanas antes.

En el preparto podés notar varias señales, que no son motivo de consulta. Una es la pérdida del tapón mucoso: una secreción espesa que protege el cuello del útero. Puede salir todo junto o en partes, incluso tener algunos hilitos de sangre medio amarronada, y no significa que el parto esté comenzando, incluso se va regenerando. También podés sentir molestias similares a las del primer día de menstruación, son contracciones irregulares, que vienen y se van. Podés tener más ganas de ir al baño, o la necesidad de quedarte en casa ordenando todo.

Cuando las contracciones se vuelven regulares, intensas y cada vez más cercanas entre sí, estás comenzando con el trabajo de parto. Una regla simple para reconocerlo: tres contracciones en diez minutos durante al menos dos horas, sin parar. Una forma práctica de contarlas es anotar la hora en que empieza cada una. Si en diez minutos marcaste tres, ese patrón tiene que sostenerse. Si en algún momento las contracciones cesan, volvés a contar desde cero.

En líneas generales luego de esas dos horas de contracciones continuas e intensas estarías en trabajo de parto. Sin embargo no es necesario que salgas corriendo hacia el hospital, podés quedarte tranquila en tu hogar unas cuantas horas más. Aunque si te da más tranquilidad estar en el hospital que en tu casa, podes ir cuando sientas que es el momento. Allí corroborarán la dilatación y cómo venís avanzando en tu trabajo de parto. 

Si tenés una partera que te va a acompañar, la llamás antes de salir así puede hacerte un tacto y saber de cuantos centímetros estás, y con ella evaluar si vas hacia el hospital o aún no. Si tenés una doula, la mantenés al tanto del ritmo de las contracciones para encontrarse en el centro de salud. Si contrataste a tu ginecólogo o ginecóloga para que esté en tu parto, te estará esperando allí.

La otra señal clara para ir es la rotura de bolsa, con o sin contracciones. Puede ser que salga mucho líquido de una sola vez o de a poco. Podés ducharte si querés, no hay una urgencia, pero sí tenés que aprontarte para ir en cuanto puedas. Si tu pareja o quien te acompañe ese día está lejos, podes esperarlo en tu hogar manteniéndote sin demasiado movimiento.

Estos últimos momentos en casa antes de salir al hospital pueden generar calma o ansiedad, todas somos distintas. Lo que cambia cuando llegás informada es que cada sensación tiene un nombre, cada decisión tiene un fundamento, y el camino se transita con mucha más confianza.

Si sentís que necesitás acompañamiento para prepararte para el parto, no dudes en contactarte conmigo a través de Mamíntima.

Soy Marha Scanu, especialista en acompañamiento prenatal y perinatal, y te ofrezco un espacio de escucha, información y sostén para que puedas transitar tu embarazo, parto y puerperio con mayor seguridad, claridad y confianza.

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